martes, 8 de abril de 2014

-CARTA AL DIRECTOR: DESPIDOS EN EL CORTE INGLÉS

Por razones profesionales, tengo conocimiento de primera mano de que el Grupo El Corte Inglés, está despidiendo a trabajadores en situación de baja por incapacidad temporal, es decir, a personas que no pueden trabajar porque se encuentran enfermas o convalecientes, y ello a pesar de que las bajas médicas están dictadas y controladas por los servicios médicos oficiales y de la empresa. 

Les da igual la antigüedad, en muchos casos de 20 años, sin tener en cuenta los años dedicados a la empresa, y les da igual la normativa laboral, la cual incumplen descaradamente, pues la empresa justifica los despidos teniendo en cuenta periodos de baja que el estatuto de los trabajadores prohibe tener en consideración para despedir, como son las bajas superiores a 20 días

Esta es la situación de una “multinacional española”, y el trato degradante que está llevando a cabo con determinados trabajadores a los que ya no considera “productivos”. Esta “gran empresa”, que es una de las principales anunciantes en la prensa española, hace en España, de otra manera, lo que practica cotidianamente en otros lugares del mundo cuando utiliza la mano de obra esclava para sacar beneficios, es decir, considerar a los trabajadores comomercancía, como objetos de usar y tirar. ¿Habrá algún periodista o medio de comunicación que se atreva a denunciar estas canalladas contra los trabajadores?

miércoles, 2 de abril de 2014

-BANCOS ESPAÑOLES FINANCIAN ARMAS CON NUESTROS AHORROS

La guerra es un negocio que destruye y asesina impunemente para beneficio de los poderosos, y nuestros ahorros están siendo usados para financiar muertes con la complicidad de los gobiernos de turno (compradores y vendedores).

El pasado 28 de marzo Alberto J.Revuelta, presidente del Comité René Cassin, participó en una tertulia en Sevilla titulada “Bancos españoles que financian armas: el negocio de la guerra”. En dicha tertulia, desarrolló los puntos principales de un informe  que ha publicado su organización llamado "El comercio de armas y la banca española", donde claramente se refleja cómo nuestros ahorros están siendo usados para financiar muertes.

Comenzó diciendo que España ocupa el lugar número 15 de vendedores de armas en el mundo y el  sexto de la UE. A lo largo de su intervención ofreció una lista de bancos financiadores de armas, en los que destacan el BBVA y el Santander, de los cuales, el BBVA  es el séptimo a nivel mundial en la financiación de armamento. 


Pero también otros como Bankia, Banca March (que financió el alzamiento de Franco), Banco Popular, Banco Pastor, Sabadell, Bankinter, CatalunyaCaixa, etc. así como numerosas cajas rurales. Además-dijo- también invierten en esta actividad entidades como  MAPFRE y ALLIANZ junto con sociedades  como el ICO que depende del Estado, al igual que la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) a pesar de que el gobierno niega su financiación en la industria armamentística.

Revuelta indicó que, entre los años 2007 y 2011, el total de crédito aportado por la banca española a esas empresas ha sido de 1.300 millones de euros. Estas inversiones se realizan ocultándolas a la sociedad de diversas formas. Por una parte porque no se publican, ya que los bancos en sus informes y balances no lo reflejan. Por otro lado, porque las empresas de industria militar no cotizan en bolsa y así no se puede controlar externamente sus balances. Para ello recurren a la única vía: emitir bonos que compran los bancos o pedir créditos directos a dichos bancos.

Para terminar, ilustró su intervención con un ejemplo de cómo se ha actuado en este campo en España, en el caso concreto de la empresa ESPAL (de origen vasco), fabricante de las bombas de racimo hasta el 2011, en el que el tratado de Oslo prohibió su fabricación. ESPAL, a su vez, forma parte del holding MaxamCorp. Y así dijo que, en el año 2008, en plena crisis, 19 entidades bancarias españolas firmaron lo que se llama un "crédito sindicado" de 300 millones de euros al grupo Marxam, el mayor crédito sindicado que se ha firmado en España antes de que estallara la crisis. Por tanto todos participaron en la financiación y todos se beneficiaron de ella. Todos manchados de sangre.


A la aportación de Alberto J.Revuelta podemos añadir que la federación SETEM en un informe titulado  “NegociosSucios. Bancos españoles que financian armas controvertidas” presentado en 2011, denunciaba que las bombas de racimo fabricadas en España en 2007 y usadas por Gadafi para bombardear Misrata fueron financiadas por Cajalón, Caja España, Caja Mediterráneo, Bankinter, Ibercaja, Banco Popular, Banco Sabadell y La Caixa.


Después de esta realidad podemos afirmar que  la guerra es un negocio que destruye y asesina impunemente para beneficio de los poderosos, en este caso la banca y la industria armamentística con la complicidad de los gobiernos de turno (compradores y vendedores). Alberto J. Revuelta afirmó que es posible combatir esta situación asociadamente, presionando para que se deje de negociar con las vidas humanas y nuestros ahorros no financien muertes.


Tertulia organizada por el Movimiento Cultural Cristiano en la Casa de Cultura y Solidaridad de Sevilla. 28-3-2014

martes, 25 de marzo de 2014

-LOS SINDICALISTAS QUE PAGABAN

Como contraste de ese sindicalismo que cobra y vive del cuento y las subvenciones, traemos a colación a Francisco Gómez del Castillo, un sindicalista que por dar acabó asesinado por la policía granadina de la II República. Nació en Santander en 1894 y fue secretario general de la UGT de Granada en 1935. 

Fue periodista y presidente de la Sociedad de Oficios Varios. Viajó desde Santander a Granada en tercera clase, con su mujer y sus 5 hijos únicamente porque el sindicato le había pedido que coordinara la organización de la Huelga General del 34 en Granada; sin ningún tipo de privilegios.

Delatado por los anarquistas de la CNT fue encarcelado y allí además de ser maltratado contrajo numerosas enfermedades pulmonares; la policía le soltó poco antes de morir para no manchar sus celdas con su muerte. En la cárcel organizó con sus hijos la solidaridad con las familias de los compañeros presos, a través del ‘socorro rojo’ que consistía en una contribución voluntaria de los sindicalistas. 

Nunca fue amigo de subvenciones, ni de componendas. Plantó cara a los señoritos y no era nada blando con los obreros y campesinos que se resignaban a no exigir el salario justo para el pan de sus propios hijos. 

Así eran los sindicalistas que pagaban por serlo en lugar de vivir de la organización. Cultivaban la militancia como el mayor tesoro del propio sindicato. Cualquier parecido con la realidad del sindicalismo de vividores del 2014 es pura coincidencia. Apuesto que no conocen a Francisco Gómez del Castillo y las raíces militantes del sindicalismo.

martes, 18 de marzo de 2014

-LOS SINDICALISTAS QUE COBRAN

Con 125 años recién cumplidos, la Unión General de Trabajadores (UGT) se encuentra en una encrucijada definitiva. Las evidencias reunidas durante los últimos meses sobre los abusos cometidos con cargo a fondos públicos por la organización que dirige desde hace dos décadas Cándido Méndez apuntan a la corrupción ilegal; de la legal ya hemos hablado en otras ocasiones.
Se ha puesto sobre el tapete todo un mecanismo irregular de sobrefinanciación con cargo al contribuyente.
 El desvío de fondos se realiza por el método más sencillo, pedir a una empresa contratada por el sindicato que le emita la factura con cargo a un programa subvencionado (por ejemplo, el de defensa legal gratuita de la Junta de Andalucía para la mujer discriminada por razón de sexo en su puesto de trabajo), eliminando, eso sí, cualquier referencia al bien adquirido o el servicio prestado que evidenciaría el mal uso del dinero público.

ANQUILOSAMIENTO EN LOS CARGOS
Entre estos materiales: 700 maletines falsificados en Asia por orden expresa de la dirección andaluza ugetista para agasajar a los delegados que en 2009 votaron en el IX Congreso Regional por la continuidad de Manuel Pastrana como líder del sindicato y cenas con barra libre celebradas durante los peores años de la recesión por los responsables de UGT-A. En ocasiones quien emite la factura al gusto del sindicato exige además su porción generosa del pastel.
Facturas pagadas íntegramente con fondos de subvenciones que deberían destinarse también en su integridad a fines tan loables como, por ejemplo, la formación de parados. También a las empresas que más facturan a UGT se les piden recibos con cargo al bote.
Luego está el descaro de imputar costes del funcionamiento ordinario del sindicato a los programas de formación de parados: desde sueldos del personal de estructura de UGT-A, hasta los servicios de limpieza de los despachos principales, pasando por el mantenimiento de los aires acondicionados o incluso por los vigilantes de seguridad de la sede central ugetista, donde no se imparten los cursos formativos que terminan pagando el mantenimiento de la sede.
También hay métodos más sofisticados de corrupción, como el cobro de comisiones por los cursos de formación subcontratados o la utilización de empresas pantalla del conseguidor de los ERE irregulares, el ex ugetista Juan Lanzas.
La suma de todos estos desvíos de ayudas públicas ofrece cantidades de vértigo. La Junta de Andalucía está revisando en estos momentos subvenciones por un importe que ronda más de 20 millones de euros. Hay al menos 18 expedientes abiertos. Algunos ya avisan que no hay que quedarse en Andalucía, sino mirar al todo nacional ugetista, con 81 sociedades y dos fundaciones que mueven más de cien millones de euroscada año.
El poderío institucional y económico de UGT sigue siendo brutal, pero la credibilidad sindical se sigue derrumbando día a día.